Hola, me llamo Rocío y hace justo casi un año, escribí esto:
Hola, me llamo Rocío, y dentro de una semana cumplo 25 años.
Estoy sumida en una nube de azúcar en la que todo es bonito, todo huele a flores y todo el tiempo tengo en mi cabeza su cara, sus piropos, sus "guuuuapaaaaa" con tonito raro, sus palabros que no están ni en el maría moliner, y sobre todo, su mano apretando fuerte la mia (esto es más comunmente conocido como enamoramiento, amariconamiento, diabetes, o Cati-tu-antes-molabas). No trabajo en lo que me gusta pero amplío horizontes y sigo formándome para tener el currículum mas gordo de Andalucía Occidental. Se cocinar arroz con pollo y verduritas. No tengo miedo absolutamente a nada (salvo a las cámaras de video y a las canciones signadas), no tengo miedo absolutamente a nadie. Y yo, soy una valiente y me enfrento a mi cada vez que me pongo rebelde. Se pitar, pero lo hago poco. He aprendido a montar en bicicleta, antes de los 25, y hay pruebas gráficas de ello. Huelo a Armani Code porque tengo los mejores amigos del mundo. Y a coco, a springfield woman, a naranjita y a té verde. Tengo una bolita de nieve de Lisboa, otra de Segovia, de Bolonia y de Florencia, de Edimburgo, Holanda, Madrid y una de Nueva York en camino. Ninguna es de una visita mía, pero son más especiales. Son de gente que allá donde vaya, tienen una Cati en su memoria. Me miro al espejo y no me digo nada porque suena el pitido del movil y es un sms de mi perikito llamandome "Waaaapppaaaaaaaaaa". Me cruzo por un escaparate y no me da tiempo a ver lo buena que estoy porque Ro me pregunta que porqué estoy tan buena hoy. He leído mucho. Miles y miles de páginas. Y he leído el libro que más me ha gustado en mi vida. Soy infinitamente feliz. Tan tan feliz, que hoy he invertido agua y sal en felicidad. En la más absoluta y profunda felicidad.
Soy tan tan tan tan feliz, porque he llegado a los 25 años y no he perdido el tiempo.
Porque cada obstáculo en el camino no es un paso atrás, es un paso más.
Hola, me llamo Rocío y hoy tengo un año nuevo por estrenar.Quiero enamorarme otra media vez. Quiero lograr trabajar de lo que me gusta. Quiero aprender a cocinar cosas que no sean dulces. Quiero no tener miedo ni de nada ni de nadie y sobre todo, quiero no tener miedo de mi misma. Quiero comprarme un coche (cuando trabaje, claro...) para demostrar que yo también se pitar. Quiero seguir aprendiendo a montar en bicicleta. Quiero oler a Armani Code. Quiero una bolita de nieve comprada por mí en la otra punta del mundo. Quiero oir a Bono. Quiero mirarme al espejo y decirme de tó. Quiero ser muy feliz y seguir invirtiendo agua y sal solo en alegría. Quiero leer mucho.
Quiero llegar a los 25 sabiendo que no perdí el tiempo.
Hola, me llamo Rocío, y dentro de una semana cumplo 25 años.
Estoy sumida en una nube de azúcar en la que todo es bonito, todo huele a flores y todo el tiempo tengo en mi cabeza su cara, sus piropos, sus "guuuuapaaaaa" con tonito raro, sus palabros que no están ni en el maría moliner, y sobre todo, su mano apretando fuerte la mia (esto es más comunmente conocido como enamoramiento, amariconamiento, diabetes, o Cati-tu-antes-molabas). No trabajo en lo que me gusta pero amplío horizontes y sigo formándome para tener el currículum mas gordo de Andalucía Occidental. Se cocinar arroz con pollo y verduritas. No tengo miedo absolutamente a nada (salvo a las cámaras de video y a las canciones signadas), no tengo miedo absolutamente a nadie. Y yo, soy una valiente y me enfrento a mi cada vez que me pongo rebelde. Se pitar, pero lo hago poco. He aprendido a montar en bicicleta, antes de los 25, y hay pruebas gráficas de ello. Huelo a Armani Code porque tengo los mejores amigos del mundo. Y a coco, a springfield woman, a naranjita y a té verde. Tengo una bolita de nieve de Lisboa, otra de Segovia, de Bolonia y de Florencia, de Edimburgo, Holanda, Madrid y una de Nueva York en camino. Ninguna es de una visita mía, pero son más especiales. Son de gente que allá donde vaya, tienen una Cati en su memoria. Me miro al espejo y no me digo nada porque suena el pitido del movil y es un sms de mi perikito llamandome "Waaaapppaaaaaaaaaa". Me cruzo por un escaparate y no me da tiempo a ver lo buena que estoy porque Ro me pregunta que porqué estoy tan buena hoy. He leído mucho. Miles y miles de páginas. Y he leído el libro que más me ha gustado en mi vida. Soy infinitamente feliz. Tan tan feliz, que hoy he invertido agua y sal en felicidad. En la más absoluta y profunda felicidad.
Soy tan tan tan tan feliz, porque he llegado a los 25 años y no he perdido el tiempo.
Porque cada obstáculo en el camino no es un paso atrás, es un paso más.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada