Vivo al límite, tan al límite que os ignoro deliberadamente desde hace meses. Pero como no creo que haya sido una gran pérdida, no me voy a disculpar en demasía. Llevo como un mes sufriendo una nueva tortura (Una más, servidora es tendente a lo sadomaso...) en forma de FPE (Para los no informados, uno de estos cursos subvencionados por el FSE con los que el SAE te calla la boca...) de Comunicación en Lengua de Signos Española. Un caramelito, la verdad. 500 horas de cursazo por el que la gente suele darse de patadas en los morros por entrar, y como yo, pal curro no, pero pa los cursos tengo una flor en el culo, pues todito para mí. Lo que pasa es que tiene el nada despreciable horario de 16:00 - 21:00. Verás que tierno cuando llegue Junio y todos nos plantemos de esta guisa en clase. Mmmmm rico rico. Y hasta Septiembre... Oh, gustazo supremo.
Por donde iba, que vivo al límite. Me explico. No se montar en bicicleta, de nunca. De jamás de los jamases. Y no será por no intentarlo. Lo intenté de pequeña, con mis primas y eso, pero tras varias caídas y varias roturas dentales, que gracias a dior son imperceptibles al ojo humano, decidí que mejor me dedicaba a descabezar barbis, que al menos para mí, era menos doloroso (Ella no estará muy de acuerdo, descansa en paz, betty, allá donde estés). Y lo volví a intentar de mayor. El verano pasado, para más señas. Pero estarán de acuerdo conmigo en que intentarlo un mediodia de Agosto, en pleno parque del alamillo con un incipiente rollete follamiguil, pues es, cuanto menos, poco productivo. Aun asi, anduve como unos 10 metros para mí, 100 metros para él (Ay, genero masculino, qué problemón tenéis con las medidas...) sin caerme, ni tambalearme, ni con nadie sujetandome. Aun así, saliendo de dicho parque estampé mi nada despreciable culo en el suelo, provocando con ello un moratón del que aun se habla por algunos hospitales sevillanos.
Pero yo no me rindo. No señor. Lo voy a hacer. No a intentarlo, no señor. A hacerlo. Le he comprado la bicicleta a una amiga que se va a currar fuera y no se la puede llevar, y voy a ser bicicletista. Puede que no hoy, puede que no mañana. Pero tarde o temprano, los padres le dirán a sus hijos, acuéstate que viene Rocido montada en bicicleta.
Comienza la era bici.
(NdA: Cambien el motocicleta por bicicleta, una no es perfestas...)

2 comentarios:
Los entes de género masculino contamos con mejor percepción espacial que las entes de género femenino... otra cosa es que os mintamos como cosacos, sobre cuando hay cuestiones cárnicas por medio...
Cuando domines la bici recuerda que las líneas blancas en los carriles bici son pasos de peatones en los que hay que dejar pasar al peatón, no acelerar para cortarle el paso ¬¬
por supuesto que lo harás como todo lo que te propongas
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