No que va, los cojones. No recuerdo casi lo que significa levantarse temprano para ir a trabajar. De estas que ni te acuerdas del odio al pipipipiiiiiii del despertador. Y diran ustedes a priori, oye, pues no está tan mal. Mis cojones (si los tuviera) de nuevo.
El pasado viernes me llamaron para una entrevista de trabajo. Pero no, no aplaudan y arrojen confeti aun. Me llaman de Chroma Marketing. Aham. Bravo. Me da por mirar en internet y 50 comentarios coinciden en lo mismo. Es un engañabobos. Aun asi, servidora, que estudió Trabajo Social porque tiene complejo de ONG, va a la entrevista y en ella ocurre exactamente lo mismo que comenta la gente en internet, y oh! Milagro! Están interesados en timarme a mi también. Pero como Dior dijo hermanos y no primos, renuncié.
No termina aqui mi envidiable suerte. Ayer Jueves, me vuelven a llamar de una entrevista. (Oh, god!, ¡¡dos en menos de una semana!!) pero esta vez sí que parece decente. De hecho, es hasta de lo mío. Para un puesto que, ademas, parece diseñado para mi. Para el que por una vez, dejo en bragas al resto de los entrevistados. La cuestión es que es un servicio que la Consejería de Gobernación saca a concurso cada dos años para llevar a cabo un programa de punto de encuentro familiar (Que, por razones de rencor hoy no voy a explicar qué es). Y esta empresa que me llama está interesada en contar conmigo en caso de que dicha Consejería le ceda la gestión de este servicio. El plazo para que esta empresa presente la solicitud para esto finaliza el martes. Asi que habíamos quedado en llevarle todos los títulos compulsados hoy por la mañana. Cual es mi sorpresa cuando me llaman esta mañana para decirme, oye que no. Que nos dicen desde arriba que esto no se pide. Y digo yo, ¿Tanto trabajo cuesta hacer las cosas bien desde el principio?¿No se pueden asegurar antes de llamar a cinco personas, citarlas de una hora para otra, para jugar con la ilusión (y las ganas de comer) de la gente, de lo que pueden y no pueden hacer?
Y el tema ya no es solo ese, que también, sino que ya no voy con ilusión a hacer estas cosas. Basicamente, porque ya se, de antemano, que no saldrán bien. Que habrá alguien mejor que yo, o alguien con un padrino que le bautice. O lo que es más triste, que, estando todos en la situación que estamos, van a intentar aprovecharse de mi. Pero no por mi atractivo fisico (Cosa que al menos entendería, buena pa cagarse que está una), sino porque desgraciadamente, saben que pueden hacerlo.
Lo bueno del asunto es que, ya saben lo que dicen. No hay dos sin tres. ¿Qué será lo siguiente?

1 comentarios:
sigue comprando lotería, seguramente no te toque el premio gordo pero tarde o temprano, aunque tan sólo sea un premio pequeño, te tocará... pero sigue comprando siempre
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