Me he reído mucho. He dejado secar al aire heridas que para cicatrizar necesitaban un poco de sol. He dormido abrazada a alguien. He aprendido (intentado) a montar en bicicleta. He ido a la playa. He hecho un regalo porque sí.
Y también he aprendido que no quiero seguir poniéndome límites. No quiero corazas. No quiero escudos. No quiero contenerme. Quiero permitirme el lujo de sentir. Tan fácil y a la vez tan complicado como eso.
He aprendido que quiero merecerme todo eso. Quiero sentir que me lo merezco. Quiero permitirme el lujo de vivirlo. Tarde lo que tenga que tardar.

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