26/10/2010

Agua y sal solo en felicidad


Hacía meses (muchos meses...) que no invertía agua y sal en felicidad. Pero no de la risa. No por un chiste malo (ni mio ni de nadie) ni por una conversación absurda. Hacia meses que no lloraba despacio, tranquila, con una sonrisa leve en la cara. Llorar de felicidad. Llorar por la convicción de que puedo caerme, hoy mañana o pasado, cuando sea. Pero que habrá un colchón dispuesto a recogerme. Que da igual cuan alto caiga, y porque lo haga. Da igual que sea por una niñatería, porque me han dejado, porque yo he dejado, o porque estoy en paro. Da igual.
Hoy invierto agua y sal solo en felicidad. Con libertad. Porque llevo mucho tiempo sin permitirme hacerlo. Y hoy, con la completa convicción de que puedo hacerlo porque mañana me despertaré de buen humor, lo hago. 

Y estas van por ustedes. Gracias. Gracias por hacerme feliz incluso cuando la vida nos da motivos para no serlo. Gracias por estar ahi pese a todo y pese a mi.

Os quiero taaaaanto...




2 comentarios:

cidalf dijo...

Me has dejado sin palabras... A mi!!y eso es dificil...

estoy de acuerdo, comparado con esto, lo mio era cursi, ;)

cidalf dijo...

ahora en serio, sabes que no me importa decir estas cosas, me hiciste llorar de emoción