Ponerle una etiqueta solo lo hace evidente. Lo define. Ponerle un nombre me recuerda lo que es. Ponerle un nombre me recuerda que todo lo que nace, muere. Ponerle nombre es saber que me hará daño cuando se acabe.
Y yo tengo demasiado miedo a los finales.
Tengo miedo a tener miedo.

1 comentarios:
Ponerle nombre o no, no determina que te vaya a doler más o menos cuando se acabe, si es que se acaba... porque no sé por qué partimos de esa premisa (bueno, sí que lo sé)Ponerle o no nombre no determina ni duración, ni dolor ni miedo... ése venía ya de serie, por el hecho de haberlo pasado mal... simplemente, deja que las cosas pasen, aparta el miedo, y lo que tenga que ocurrir ocurrirá, con o sin etiquetas...
porque sería muy triste que el miedo destruyera o simplemente interfiriera un poquitín en las cosas que vivimos, en las que sean...
Publicar un comentario