13 may 2010

DescongelaNdo ando....

Llevaba dos años hibernando. Dos años del letargo más absoluto. Hace unos días, contándole a una amiga lo que ha pasado estos días, en plan frase lapidaria, me dijo: "Ya has vuelto de Malta, ¿No? Ya era hora...". Y nunca me había parado a pensarlo de esa manera. Pero ciertamente, llevaba atascada desde entonces.
Parece ser que he empezado a despertar. Y no solo por lo obvio, empezar algo (llamémoslo X, tiremos sal desde el hombro izquierdo, cruzemos los dedos, toquemos madera, etc. etc. etc.) es genial. Me desestabiliza, me descongela, me da el subidón, el bajón, y el subidón otra vez, me desinfecta, cura y vuelve a empezar desde el principio. Pero no es lo único.
Cambiar de ambientes, conocer gente nueva y valiosa, tener una relación sana con los que ya tenía, hacer la criba de quien merece la pena y quien no, darme y darle valor a quien tiene que tenerlo.
Empezar de nuevo. Sentirme persona. Sentirme válida. Sentir que lo que tengo lo merezco.

2 comentarios:

cidalf dijo...

uauuuuuuu nena

Hârum dijo...

Di que sí. A veces cuesta volver de los sitios, y se nota esa asincronía entre el lugar del que venimos y aquél al que queremos llegar.