13 may 2010

DescongelaNdo ando....

Llevaba dos años hibernando. Dos años del letargo más absoluto. Hace unos días, contándole a una amiga lo que ha pasado estos días, en plan frase lapidaria, me dijo: "Ya has vuelto de Malta, ¿No? Ya era hora...". Y nunca me había parado a pensarlo de esa manera. Pero ciertamente, llevaba atascada desde entonces.
Parece ser que he empezado a despertar. Y no solo por lo obvio, empezar algo (llamémoslo X, tiremos sal desde el hombro izquierdo, cruzemos los dedos, toquemos madera, etc. etc. etc.) es genial. Me desestabiliza, me descongela, me da el subidón, el bajón, y el subidón otra vez, me desinfecta, cura y vuelve a empezar desde el principio. Pero no es lo único.
Cambiar de ambientes, conocer gente nueva y valiosa, tener una relación sana con los que ya tenía, hacer la criba de quien merece la pena y quien no, darme y darle valor a quien tiene que tenerlo.
Empezar de nuevo. Sentirme persona. Sentirme válida. Sentir que lo que tengo lo merezco.

11 may 2010

Texto Robado




Dicen que cada herida es una lección, y cada lección nos hace crecer. Dicen que cada cicatriz es única, y que no puede haber más que una por cada parte de nuestro cuerpo. También es el corazón, pues tenemos reservado espacio para una cicatriz por cada sentimiento. Una cicatriz para el amor, igual que para la amistad, la esperanza, la fe, la confianza... y sí, cada herida duele, pero solo una vez.
Después unicamente escuece. Por eso cada cicatriz es un recuerdo, un recuerdo que quizás nos entristezca día a día, pero en la práctica cada cicatriz es el símbolo de algo que hemos aprendido.
El símbolo de que hemos crecido tras su dolor.
Desde el más pequeño de los rasguños hasta aquel que creíamos sería un mortífero desamor.
Pero, eh, aquí seguimos, con más o menos cicatrices, y ojalá que con más. Porque una cicatriz es incluso necesaria, es hasta deseable, diria. Deseables son las cicatrices, como lo es aprender.
Nunca se puede aprender sin equivocarse, y nunca puede uno equivocarse y salir ileso.
Así que no nos engañemos. Lo que quizás hoy duele, mañana escocerá, Pero también nos protegerá. Así que, pese a todo, hoy, creo que todos deberíamos dar las gracias a todo aquel que alguna vez decidió hacernos daño. De todo corazón (o de entre todos sus pedazos) gracias, hoy soy un poco más fuerte.

10 may 2010

Nos vemos a la vuelta de la esquina

890 kilómetros. I Wonder. That Vivi Show. Roñosa. El tiempo y la distancia ya no existen para mí. Pack indivisible. Espejos. Largas (eternas) charlas sobre todo y nada. Chorradas. Mañanas de estudio. Cafés de biblioteca. Empanadas de tu madre. Broncas. Esquizofrenia. Bipilirismo. Limonccelo. Cáceres. "Ya soy enfermera". Gafas de pasta de niño de 5 años. We're stronger. ¿Hospital Central pa cuando?. Que yo no lloro, cojones ya. Que me da miedito irme. ¿Pero miedo del chungo, o del que mola?. Del que mola.
Vete y vive tu aventura.
Podría decir mil momentos más que voy a echar de menos. Pero estaba deseando que te fueras.
Deseando que te fueras para que vuelvas.

9 may 2010

Suposiciones

Porque podremos saber la teoría, que nadie es mejor que nadie, que lo que importa es el interior, que lo que importa es la piel de gallina cuando te toco con mis dedos. Que lo que cuenta es lo que veo y no lo que pienso... Podremos vivir en mundos de felicidad irreal pensando que todo está superado porque logro mirarme a un espejo y ver tal cual lo que hay, pero el espejo no responde, el espejo no contesta...
Y no tienes que contestarme tú. Lo sé. Tengo que contestarme yo.
Y todo esto es absolutamente lógico. Llevo mucho tiempo sin enfrentarme a mi misma.

5 may 2010

Cicatrices...

"Never opened myself this way"

¿Porqué será que aunque la herida ya no escueza y la cicatriz ya no se vea, siempre que miro donde estaba me acaba doliendo?

13 abr 2010

90

El dia que, con 90 años y calentita en mi cama, venga a llevarme la muerte, solo tendré buenos recuerdos en mi cabeza. Solo tendré momentos cálidos. Solo recordaré las oportunidades que me brindó la vida incluso cuando perdía trenes.
El dia que, cuando me llegue la hora, tenga que irme para no volver, seré incapaz de borrar la sonrisa de mi rostro. Porque aunque no llego ni a los 24 años, todos los buenos momentos que he vivido podrán ocultar los malos.
El dia que, rodeada de la gente que quiero, exhale aire por última vez, solo me acordaré del primer beso, del tacto de la piel de mi abuela, del olor que dejaba mi padre en las sábanas cuando se despedía de mi. Solo recordaré el cosquilleo en la espalda de aquella primera vez en una isla del mediterráneo. Aunque no recordaré su cara, recordaré sus susurros y su espalda. Recordaré abrazos que no se volvieron a repetir. Recordaré mi primera borrachera a la orilla del rio. Las palabras sentidas desde el corazón. Las losetas rotas de rabia y las risas que le siguieron. Reviviré el viento que agitaba mi pelo en aquel descapotable. El primer trabajo. Un globo el día de mi 19 cumpleaños. Cuando mi madre me daba dinero a escondidas. La primera vez que tuve narices de ir a un sitio sola. El fuego. Sentiré el sol quemándome la piel en nuestra playa. El olor de la comida de mi madre. El nacimiento de Ariadna. El sabor del queso de aquel bar. El olor a coco que tanto coraje le daba a Domingo. La vainilla bourbon. La euforia del último examen de la carrera. El abrazo de mi niño. El primer biberón a aquel chiquitín que apretaba mi dedo con toda su fuerza.
El dia que, llegado el final de mi vida, cierre los ojos por última vez, espero haber vivido todos y cada uno de los minutos de mi vida con la pasión con la que escribo esto. Con la pasión con la que recuerdo todo aquello que ha hecho de mí la persona que soy.

8 abr 2010

Cosas que no entiendo

Yo, entre otras muchas cosas en esta vida, como la gente que no le gusta el chocolate o que solo se ducha los 29 de Febrero, hay cosas que no entiendo. Y una de las que más me escaman es el ritual de apareamiento del ser humano macho.
No soporto tener que hacerme la interesante. No soporto tener que dar una de cal y una de arena (Nunca supe cual es la buena y cual la mala...) para ser insinuante pero no evidente. Si me gusta pasar tiempo con X, no me gusta tener que devolverle un mensaje diciendole que no puedo quedar cuando estoy deseando pillar la mochila e ir a tomarme una, dos, tres, siete cervezas con el susodicho. Y muchísimo menos voy a disimular cuando me encanta hablar con el energúmeno en cuestión, para que parezca que paso de la criatura, cuando me lo paso bomba hablando con el.
Asi que por Dior, hombres del mundo, no huyáis cuando una fémina de buen ver como es una servidora, os de clara muestra de que quiere continuar con el ritual de cortejo.
Que la vida son cuatro días y no quiero pegarme tres disimulando.