12 feb 2013

Contra las palabras


Ahora que es de noche y nadie nos lee, yo prefiero callarme. Prefiero callar que me siento diosa venida a más. Que navego por el séptimo cielo cuando me tocas y que quiero bajar al infierno para ser mala. Que si me dan a escoger, me quedo en tu limbo. Que si el karma va a volver para castigarme, me cogerá con las botas puestas.
Ahora que es de noche y nadie nos lee, yo prefiero callarte. Con excusas, con vergüenzas, con verdades. Cerrarte la boca con un "yo nunca". Que me calles con tus "Ojalás". Que me regales un silencio porque no puedas hablar. Del gusto, claro está.
Ahora que es de noche, y ya nadie nos lee, yo prefiero que nos callemos.
Hay mejores maneras en las que ocupar lenguas.

4 feb 2013

En solo un segundo

 
Si, de esos diez mil ochocientos segundos que pasas conmigo cuando nos vemos, tuvieses la oportunidad de pasar uno, solo uno de ellos, en mi pellejo, sabrías lo especial que me siento. Lo fuera de mi, lo asombrosa, lo impresionante que soy cuando me miras.
Si, de esos diez mil ochocientos segundos que pasas conmigo cuando nos vemos, tuvieses la oportunidad de sentir lo que yo siento compartiendo la butaca del cine, sabrías que ese segundo, aunque no me estés mirando, yo me siento la estrella de la película.
Si, de esos diez mil ochocientos segundos que pasas conmigo cuando nos vemos, tuvieses la oportunidad de respirar a la velocidad a la que yo respiro cuando eres tú quien acerca su mano a la mía, sabrías que eres un soplo de aire fresco.
Si, de esos diez mil ochocientos segundos que pasas conmigo cuando nos vemos, tuvieses la oportunidad de sentir lo que yo siento con esa puerta cerrada, sabrías que hoy yo me siento como la rubia más despampanante del universo. Increíble, única.
Si, de esos diez mil ochocientos segundos que pasas conmigo cuando nos vemos, tuvieses la oportunidad de ser yo solo uno de ellos... Sabrías que los cines, el dragón verde, las chucherías que yo no me como, las manos que yo no te doy y que tu acercas a mí, los besos que me robas, las risas que te echas cuando no miro, las veces que te miro sin que me veas... Sabrías que todo eso, sea lo que sea, me ha hecho revivir.

28 ene 2013

Contra la Sinceridad


Discúlpame, te lo ruego, te lo sigo rogando. No sé ni como me lo vuelvo a creer yo cada vez. Me he contado ese cuento tantas veces que hasta mis mejores amigos pasan apuros haciéndose los crédulos. Me quedé muy solo estrenando ilusión cada primera vez. Y aun así, desde dentro de esta locura, cada vez vuelve a ser lo único cierto, lo más real que existe, lo más grande que hay y que probablemente viviré jamás.
Sé que me volverá a ocurrir. Este para siempre que dura un rato. Este nunca más que siempre vuelve. Volveré a desmentir todo lo que he escrito aquí, volverá a parecerme todo un ensayo, volverá a ser increíble, y volverá un por fin a perder el por.
No me mires así, no es algo de lo que me pueda sentir orgulloso. Piensa que el hecho de que yo te mintiese no significa que fueses tu la única engañada.
Ya no nos voy a engañar más.
Me veo capaz de volverme a mentir.
Pero ya no contigo.
Ya no contra ti.
 
 

19 ene 2013

2013


Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. Y no tiritan, azules, los astros a lo lejos.

27 nov 2012

Cuando siento miedo...

Cuando siento miedo, meto piedras en mis bolsillos.
Las escojo grandes y pesadas, para sentirme más anclada a la tierra.
Las acaricio mientras me comporto como si no pasara nada, como si no temiera que la más 
leve brisa pueda llevarme muy lejos.
Cuando siento miedo temo la levedad y me afirmo rotunda y absoluta. Categórica.
Soy menos yo y más otra.
Cuando el miedo pasa, vacío de nuevo mis bolsillos.
Dejo las piedras expuestas al sol y camino ligera. Sin necesidad de afirmarme, inasible, libre.

8 nov 2012


Quise estudiar Trabajo Social desde que allá por 4º de la ESO leí en un folleto de orientación un anuncio de la Universidad promocionando mi carrera. Y si mis cálculos no me fallan aquello debió ser por 2003. Nueve años. Hacen ya nueve años. Creo recordar que leí algo acerca de facilitar la vida a los demás. De poder dedicar esas 8 horas de trabajo de tu vida diaria a que otras personas pudieran hacer de su vida algo más llevadero, menos duro. A hacerles llegar las herramientas necesarias para que llevasen una vida lo más digna posible. 
Nunca he sido una alumna a destacar. Siempre fui más bien de estudiar con el tiempo en el culo y la cabeza en las nubes. Recuerdo que en el cole un dia un profesor definió mis aprobados de la forma más clara que lo han hecho nunca. 
   Madre de una compañera que era un desastre en los estudios: Don Antonio, Rocío saca buenas notas, es buena estudiante.
   Don Antonio: No. Rocío no es de aquí (Señalando los codos y haciendo el gesto de hincarlos para estudiar) Sino de aquí (Señalando la cabeza, mi memoria.).
 Puedo llegar. Sí. Puedo aprobar. También. Pero no soy una persona brillante. No destaco. No soy la última de mi promoción, pero tampoco la primera. E imagino que este gris no me ayudará mucho. 

Hace cuatro años terminé la carrera. Con la misma alegría que la empecé. Llorando de felicidad conmigo misma y con los míos. Y mandando un sms que recuerdo desde la primera palabra hasta la última coma. Y solo he trabajado de "lo mio" nueve meses más dos de prácticas. Y sí, se que tal y como está la situación no puedo hacer mucho. No está en mi mano que mañana aparezca el trabajo de mi vida porque directamente, tendría que darme con un canto en los dientes por encontrar simplemente un trabajo. Se que hasta que la tormenta amaine tengo que aguantar el chaparrón. Pero siempre me quedará la duda de si de haber sido menos gris, menos del montón, ahora sería alguien con un trabajo de lo suyo. 

Desde hace aproximadamente quince días, ando rondando con un compañero de facultad y amigo la idea de empezar algo nuestro. Algo que, por supuesto, nos va a regalar muchísimos dolores de cabeza y muy pocas satisfacciones. Probablemente sea una de estas apuestas de darse mil veces contra un muro. De muchos portazos en la cara. Pues sí. Y tengo mucho miedo de darme el batacazo por ser tan gris. Tan ni fú ni fá. Pero además de miedo, tengo la oportunidad de demostrarme a mí misma que si quiero, puedo brillar un poquito. Lo justo para poder compararme con alguien, y esta vez sí, salir ganando.




18 sept 2012

14 Años.

Llegaste al mundo tal día como ayer, pero hace 14 años. Has estado ahí más de media vida, y yo no se vivir sin tí. He crecido con tus saltos a la cama, tus olisqueos, tus miraditas para que te diese de comer. He crecido notando como me traías la pelotita cuando te aburrías (cosa que con los años se fue diluyendo en el tiempo). Y sigo sin acostumbrarme. A una semana de cumplir 14 te fuiste, te has ido al cielo y yo siento que esta casa es mas grande, más fría, y está más sola sin tí. Me hubiera encantado regalarte este año, se me ocurren tantas cosas que te podrian haber gustado que ahora me arrepiento de no habertelas dado todos estos años. Echo de menos incluso sacarte cuando hacía muchisimo calor. No sabes lo que daría por pasear de nuevo contigo, caminar sin tí no es del todo andar. 
Quiero pensar que estás en un sitio mejor, disfrutando como hacías aqui con papá. Con la persona que más querías del mundo. Quiero pensar que no podíamos hacer más por tí. Que era injusto arrancarte más días con nosotros porque ya estabas sufriendo. Pero es tan duro vivir sin tí... Te echo tanto de menos.. 
Solo quiero que allá donde estés, nos perdones. Me perdones. Por todo aquello que pude hacer mejor, por todas esas veces que me quejé por tener que llevarte a pasear. Pudimos hacerlo mejor, pero créeme cuando te digo que no pudimos quererte más. No cabe más amor, ni nos lo imaginamos cuando llegaste tan pequeñito.
Esperame donde estés, gordo. Nada me gustaría más que poder volverme sentar al lado tuya.  

Feliz cumpleaños, Juli.