27 oct 2009

Viaje a Copenhague + No es ciudad para viejos

Sevilla no es ciudad para viejos. O eso me están haciendo pensar las personas de mi alrededor. Dos personas muy muy muy cercanas a mí se han ido a vivir fuera. Otras tantas regresaran a sus pueblos de orígen después de estudiar. A otras les importa un soberano pito quedarse aquí o irse al Himalaya. Y yo siento que soy la única persona sobre la faz de la tierra con un mínimo apego a Sevilla. Y ya ni siquiera se si es a Sevilla o a lo que me queda en ella...
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Mañana por la mañana marcho para Copenhague, y, a pesar de salir de mi casa practicamente a las doce de la mañana, no llegaré hasta la ciudad de la sirenita hasta las doce de la noche. Y como ustedes comprenderan, no voy a ir a despertarla a esas horas de la noche, así que me iré a cenar con mi medio metro y reirme con ella, que para eso es lo que voy.
A la vuelta, prometo souvenirs, postales, batallitas, y unas pocas de entradas aquí y en el fotolog poniendo las chorrocientasmil fotos que pienso hacer en Copenhague.
Así que nada, disfruten de mi ausencia y no entristezcan, Volveré!

16 oct 2009

Semilla en la Tierra

Y duele porque la piel no es materia inerte...
Y duele porque el querer es dolerse a veces...


Cada uno en su camino va cantando espantando sus penas,
y cada cual en su destino va llenando de soles sus venas.


13 oct 2009

Lo que el fulano se pierde

A petición de Doña Vivi, y usando una frase que no es mía, allá va la antítesis del anterior post:
Tengo un pelo precioso (cuando no estoy floja y me peino). Tengo un sentido del humor infinito. Soy extremadamente fiel a mis amigos. En contraposición, puedo contar con los dedos de una mano a los verdaderos. Doy más de lo que recibo. Me he sacado una carrera y un máster en 3 años y medio. Me saqué el carnet de conducir a la primera (no diré ni cómo ni cuándo ni dónde). Canto bien, pero delante de la gente lo hago de guasa porque me da vergüenza. En su día era buena con la fotografía. No se me da mal del todo regalar artesanía, si recibes un regalo hecho por mí, siéntete importante. No importa cuán grande sea la putada que un amigo me ha hecho, siempre siempre estaré ahi (el rencor me dura poco). Estoy más buena que ayer pero menos que mañana (TOMA PEGOTE DE GRATIS!). Soy muy detallista. Hago las mejores tartas de queso del mundo entero. No tengo sentido del ridículo (Sí, es una cualidad positiva). Leo taaan rápido como Cortocircuito. Soy la feliz poseedora de un billete para Copenhague para el próximo 27 de Octubre. Soy capaz de darle la vuelta a una situación negra y volverla blanca para alguien que quiero. Y muchas cosas más que no debería decir yo...

7 oct 2009

Antes era vanidosa, ahora soy perfecta.

Soy tremendamente rencorosa. Olvidadiza: la tapa del yogur siempre aparece en el mismo sitio de la cocina. Descuidada. Desordenada. Aparco fatal, o los demás coches se mueven mientras yo lo hago. No se hacer café en la cafetera de mi casa. Odio limpiar el polvo. Soy una antojitos. No tengo fuerza de voluntad. Soy de naturaleza floja, incapaz de levantarme temprano a no ser que haya una catástrofe mundial. Mi salud me importa un pito: debería llevar una plantilla para el pinzamiento de la columna y no lo hago; llevo con tos un tiempo preocupante. En ocasiones escucho pop [Esto lo digo con una cinta negra en los ojos, a modo de anonimato...]. Facilmente irritable. Mosqueona. Incapaz de formatear el ordenador. Compradora compulsiva de perfumes y/o colonias. Gastona por naturaleza. Redicha. Repipi. En ocasiones repelente. Sectaria. Todo el mundo me cae mal hasta que se demuestre lo contrario. Coleccionista de bolas de nieve del mundo. Fan de una pelicula americana. Echadora de broncas oficial de mi grupo. Mujer en paro. Soltera por definición. Poco ambiciosa. Tocapelotas a nivel excesivo. Y muchas cosas más que no debería de decir yo...

21 sept 2009

Esas pequeñas cosas

Los caminos en autobús con la música puesta. La vuelta a casa con el aire fresquito de frente. Las cenas en los coloniales con los upos. Los paquetes de kikos en la alameda. Pintar. Los domingos al sol por el barrio de Santa Cruz. Apagar el despertador sabiendo que no me tengo que levantar. Ese instante que transcurre entre que te despiertas y te levantas de la cama. Descubrir una buena canción. Llorar de la risa. Contar un chiste malísimo y que aun asi se rían. Que me den un beso de corazón en la mejilla. Levantarme temprano por gusto y sentir que el día es más largo. El momento justo de echarme la colonia de coco. Las vueltas a casa en el coche de Inma. Hablar de política con mi padre. Cuando acerco algo frío al bracito de mi madre. Cuando la cerda viene a vernos en sus visitas express para comer y llevarse fiambreras con garbanzos. Mirar desde lejos y verlos a todos juntos. El día que le ví llorar conmigo. Oír su voz después de tanto tiempo y que me saque una sonrisa sin provocar nostalgia. Cuando llego al trabajo, me agacho, le abro los brazos y viene corriendo a mi riendo a carcajadas para darme un abrazo ultra-fuerte. Sentirme feliz por el mero hecho de estar viva y ser una tía afortunada hasta el extremo. Cada vez que veo a Ari más grande y más guapa. Ver la cara de la gente cuando le hago un regalo porque sí. Mandar un sms que ponga "Te quiero". Saber que cuando llegue el 28 de Septiembre y den las doce de la noche, habrá un sms que se peleará por ser el primero. Pensar que a donde he llegado me lo he currado yo sola, y que por lo tanto, me merezco estar donde estoy. Ver fotos del año 2004 y sonreir como una boba. Acostarme tarde sabiendo que mañana no me tengo que levantar temprano. El olor que se queda impregnado en la colcha cuando mi padre me da un beso antes de irse a trabajar.
Saber que mañana es un dia nuevo por estrenar.

6 sept 2009

Peces de Ciudad

Pues sí, esto está absolutamente abandonado. Pero es que no tengo absolutamente nada nuevo que contar. Si encontrase una expresión para definir mi estado actual la pondría aquí, no estoy ni bien ni mal ni regular, es como si viviese la vida pero ausente de cualquier tipo de emoción más allá de alguna risa ocasional o una borrachera esporádica. La veo pasar por delante de mis ojos y no es que no haga nada por cobarde o porque no quiero, sino porque no hay nada que hacer. Me levanto, me peleo con mi padre en el coche, me voy a trabajar, vuelvo, me tomo una cocacolazero y me vuelvo a casa a dormir.

En resumen: Vivir una vida carente de emoción.

Edito: Felicidades Mamá. Por llevar 56 años siendo una campeona, currando como nadie y aguantando lo inaguantable. Ojalá algún día te des cuenta de lo que vales y decidas agradecertelo a ti misma en proporción a tu valía. Te quiero.


3 ago 2009

En Semi-Paro

Efectivamente, estoy al borde de caer en el semi-paro, y no, no caigan en el recurso fácil de echarle la culpa a la crisis, que también, sino que mi jefe es de la hermandad de la virgen del puño cerrado y le escuece pagar los sueldos.
Y ustedes dirán ¿y eso a qué viene? Pues a que después de una semana recordándole a mi jefe que he de cobrar HOY, y de varios meses recordándole que mi dia de cobro es el 1 y no el 5, ni mucho menos el 15, me ha dicho que se está pensando si puede seguir manteniéndome en la tienda o no, poniéndome como excusa el tema económico, cuando el y yo sabemos perfectamente que me larga por no ser prima y dejar que mi sueldo me lo de una semana después.
Pero me remonto al pasado por si queda alguien (...) que aun no lo sepa. Yo trabajo en una tienda de souvenirs, banderitas, flamencas y toreros, es decir, la ANTITESIS de mi persona. No hay nada que odie más que una flamenca o un toro y aun así, hago de tripas corazón y los vendo. Y cualquiera que haya tenido que currar en un trabajo que odia, sabrá que cuando se hace la luz al final del túnel y aparece un trabajo de lo tuyo, que medianamente te gusta, le das voleto al trabajo apestoso y listo.
Yo no tengo cargas familiares, no vivo fuera de casa de mis padres ni tengo nada que pagar. Aun asi, llevo seis meses aguantando el trabajo de la tienda + el trabajo de lo mio, para no suponerles a mis padres el más mínimo gasto. Hay fines de semana (como el que viene por ejemplo) en los que literalmente no paso por mi casa. Hago noches en el trabajo bueno y dias enteros en la tienda, para que cuando llegue el dia 1 mi jefe me diga que tiene cosas más importantes que pagar que mi sueldo.
Mi respuesta: AMOS NO ME JODAS ¬¬.
Así que después de meses recordándole que ha de pagarme a primeros de mes y no a mediados, y después de que la chica de la otra tienda (mi prima, para mas inri) se pirase porque mi jefe paga CUANDO-LE-DA-LA-GANA, me ha comunicado que posiblemente este mes esté engrosando las ya de por sí gordas listas del paro. O algo.
Pero, ¿Saben qué les digo? Que le den por culo a la puta tienda de los cojones. Que sí, que son 300 (.....) € al mes, fijos. Pero llega un momento en el que la dignidad y el orgullo están por encima del dinero. Si tengo que ir más apretada que un dedo en el culo, lo haré. Si me tengo que ir a Dinamarca con la maleta llena de bocadillos de chopped, lo haré. Pero nadie me va a pagar en tres veces 300 tristes euros como el que me perdona la vida, y mucho menos después de rogar mi sueldo.
Asi que nada chicos, ya casi no soy una explotada laboral. Ya solo tengo un trabajo y tendré vida los fines de semana...

Conclusión: ¿Me va a hacer una putada largándome, o me hace un favor?

Foto: Goodbye tienda
Audio: No tiene nada que ver, pero llevo todo el dia con la canción metida en la cabeza.