29 mar 2010

Semana Santa

La vida es extremadamente cruel para mí.
No se si ponerme los Manolo Blahnik hoy o me harán cebaduras en los pies en los que me acabo de hacer la manicura francesa (En las uñas de los pies, en las que exceptuando el dedo meñique, existen todos las demás).
Tampoco sé si ponerme el reloj con incrustaciones de cristales de Scharovsky o el de oro macizo. Aunque quizás debería llevar algo más sencillo...
La Semana Santa ya se sabe, es la recreación del sufrimiento que pasó alguien sumamente pobre que dió su vida por nosotros. Yo, en cambio, voy a dar el dolor de pies y riñones por el. Quid pro Quo, Jesusito. Tu te clavas tornillacos de vete a saber que calibre para poder como mínimo, así a ojos vista, con 70/80 kilos, que yo a tu salud me tomo un par de cubatitas (Vino por agua, ya sabes...) y me siento en un palco a pagar por sentarme en un sitio con caché, la Avda. de la Constitución, debajito de la Catedral, que se me vea bien, para ver como te pasean arrastrado, crucificado, muerto y resucitado.
Y hasta el año que viene no me vuelvo a acordar de tí.




(Odio toda la parafernalia sevillana que rodea a la Semana Santa, no se si se ha notado...)

4 comentarios:

Hârum dijo...

Casi más verdad que un santo, nunca mejor dicho. Pero no te inquietes, también hay quien disfruta la SS (Semana Santa, nadie se me naziescandalice) con cierta humildad. No un servidor, que sólo va a ver entrar Los Estudiantes y por motivos que jamás revelaré (otra vez, ya están por escrito), pero sí de otras personas. A los de los palcos ya los saludó Caifás, y Pilatos, y todos aquellos que veneran su parca y santa hipocresía. A los que viven con pasión, que no necesariamente devoción, toda esta semana o tan sólo las horas de "su" Cristo o "su" Virgen, a esos, y ahora voy a ponerme el disfraz de verborrero sevillano, Jesús se quita la corona de espinas para saludarlos.
Fin del paréntesis de sevillanía, ahora vuelvo a mi ser afrancesado.

ViVi dijo...

Qué weno XD

Hârum dijo...

¡No, no! no te confundas, de "capillita" tengo más bien poco. Tanto que al final no vi Los Estudiantes por meterme entre pecho y espalda algunas bebidas espirituosas (efectivamente beber solo está feo, así que lo hice con variada y variopinta compañía). Pero tengo amigos y gente cercana a mí que los he visto disfrutar muchísimo y pasarlas putas con la Semana Santa. A algunos los crucificaba yo mismo, por eso mismo que cuentas, gilipollas autocomplacientes que van a las sillas a enseñarse más que a ver. Otros, en cambio, lo hacen por devoción. Y en estos tiempos eso tiene su mérito. Sobre todo en una ciudad como ésta que se presta tanto al engaño, la mentira, la hipocresía y la risa que oculta con su ruido un dolor interior.
Amén.
(joder, la primavera perfila los ardores literarios, tendré que moderarme)

vidimus dijo...

Pues nada, pasa tu semana de penitencia lo mejor que puedas. Es lo malo/bueno de vivir en sitios donde hay alguna fiesta que parece inundarlo todo mientras se celebra. Si tienes días libres, pues nada, aprovéchalos, que supongo que con algo de esfuerzo te podrás enajenar de todo lo que tenga que ver con la Semana Santa.