Con mas buen rollo que los beach boys cantando "Surfing USA" se encuentra servidora hoy. Es lo que tenemos los bipolares (biopolares que los llama mi abuela, tenemos efecto bífidus... de lengua bífida venenosa mala mala), que ayer mi vida era un sinsentido controlado por el consumo y hoy estoy a punto de irme cantando con los pajaritos. Y no hay un motivo aparente. No he conseguido terminarme el libro que me estoy leyendo, pero he ido a la biblioteca (sin días de retraso con la consiguiente multa, ¡Bien por mí!) a renovarlo para probablemente no pasar de la página 40 en una semana. Y no he encontrado trabajo, pero me he comprado unos fluorescentes apañadísimos para subrayar mi tocho-libro de las oposiciones...
Ayudará el kilo y medio perdido, ayudará la ropa nueva, ayudará la presencia de vida social, ayudará que esta tarde he salido a hacer fotos, ayudará que he comido chocolate, ayudará que tengo ganas de pintar, ayudará que tengo una camisetita listita para estampar, ayudará el spotify, ayudará la 38 en la que ya me cabe el culo, ayudará que el perro me trae la pelotita cuando entro por la puerta y se viene a dormir encima mia para acerme de estufita...
Quien sabe... igual será porque mi padre me ha contado hoy cómo se hace un cocktail molotov.. puede ser, el hombre tiene días generosos... y dirán ustedes ¿para que quieres hacer un cocktail molotov, loca de los huevos? Pues tiene una fácil explicación, no es que me haya dado a la kale borroka, mi independentismo trianero aun no me lleva a eso (recalco el aun...) Pero mi ¿ex?jefe me tiene hasta los winflis. Hace unos días me despertó a horas intempestivas para que fuese a echar cinco horas en la tienda. Cinco, ni una ni dos ni tres, cinco. Lo que se traduce en 25€ a los que no puedo hacerle ascos a estas alturas en las que cuando meto la tarjeta en el cajero, el susodicho me la escupe con asco. Tras cambiar la cita de la dietista, cambiar de hora y sitio para quedar con dos personas, y llamar a otra para decir oyequecasiqueno, a las dos horas, Don hijoputa me llama y me dice, oyequecasiqueno ¬¬. Y yo, a la que llaman borde, seca, cortante, sarcástica, y demás calificativos que no se refieren precisamente a mi simpatía con el mundo exterior (cosa que por otra parte, no entiendo, con todo el amor que tengo para dar... xD), hice unos esfuerzos infrahumanos para no mandarle un sms (sí, Don Jefe de los Cojones se comunica via sms, con "xq", "cntst" y a su señora "tkmwapa") que dijese VETE A TOMAR POR CULO CON LAS FLAMENCAS DE LOS COJONES. Así que, como decía, ya se hacer un cocktail molotov.
Pero no tengo dinero para hacerlo ¬¬

2 comentarios:
"Así que, como decía, ya se hacer un cocktail molotov.
Pero no tengo dinero para hacerlo ¬¬"
Jajajajaja, me meo!!
Te dejo el dinero si me dejas antes robar toodas las postales =) Sí?
¡¡¡tu padre sabe hacer cócteles molotov!!! vámonos los tres, yo pongo la pasta, tú el objetivo y tu padre la fianza. Otra posibilidad es simplemente coger un bote de lejia conejo, otro de coca-cola y mezclarlo debajo del mostrador. Verás tú qué risas cuando aparezca asfixiado por inhalación de tóxicos. Y sí, tienes razón, comprar un libro, o por lo menos llevarlo a cuestas aunque sea regalado o sacado de una biblioteca, prestigia, da esplendor y le hace a uno sentirse persona. Hubo un tiempo que todo eso era estupendo... tal vez el tiempo en el que Dover sabía hacer música.
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