3 ene 2010

jodidos

De todas las cosas que me pueden joder a mi el día, la más burra y la que más me toca las narices es que mi hermano esté mal. Si mi hermano está mal, yo estoy mal.
Y soy burra, si señor. Pero ante esto no puedo cagarme en la puta madre de nadie. No puedo soltar por la boca barbaridades varias ni acordarme de los ancestros de nadie porque nadie tiene la culpa. Así de jodido es el destino, si existe, o el karma, o Dios, o a saber...
Y como no puedo ni hacer ni decir nada, no me queda más que joderme y esperar. Esperar que ella se mejore para decirle a mi hermano: "¿Ves? Yo tenía razón y solo había que esperar que los médicos hiciesen su trabajo", o esperar y estar ahí para darle un abrazo cuando no se pueda hacer nada más.
Y espero que si hay algo ahí arriba que controla todos y cada uno de los movimientos que suceden aquí abajo, apañe un poco el percal, y deje de tocarle los cojones de una santa vez. Que ya le toca.
Bea, show must go on. Tú lo sabes.



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